Los triglicéridos altos en sangre, también conocido como “hipertrigliceridemia” puede ser consecuencia de varias causas:

  • Genética
  • Malos hábitos de alimentación, que conllevan al sobrepeso, obesidad.
  • Edad
  • Enfermedades hepáticas, renales o metabólicas (hipotiroidismo, diabetes, etc.)
  • Medicamentos

Se ha demostrado que las personas que sufren de este mal tienen más posibilidades de padecer otras enfermedades cardiovasculares, especialmente las cardiacas. Y también la esteatosis hepática, más conocida como el hígado graso. Cuando los valores superan los 1000 mg/dL, se puede presentar un caso de pancreatitis aguda.

Por lo tanto el tratamiento nutricional es fundamental, el objetivo es que incorpore gradual y permanentemente en su estilo de vida una nueva conducta alimentaria.

Recomendaciones:

  • Realice entre 3 a 5 comidas al día
  • Intente mantener una disciplina horaria y no coma a cada rato
  • Coma despacio, masticando bien, no realice otras actividades al mismo tiempo
  • Tomar agua, entre 2 y 3 litros al día.
  • Evite tener en casa alimentos ricos en calorías y grasa (snacks, chocolates, productos de pasteleria, etc.).
  • Utilice técnicas culinarias sencillas, que no requieran mucho aceite: plancha, grill, horno, etc.
  • Consumir frutas y verduras (sin excederse)
  • Utilice la sal con moderación; sustitúyala por otros condimentos como el vinagre, el limón y diferentes especias para aumenta el sabor.
  • Diariamente camine en sus desplazamientos, suba escaleras, etc. Además, si le es posible, realice ejercicio físico 30-45 min. 3 días/semana de forma regular (montar en bicicleta, natación, clases de gimnasia colectivas, etc.).
  • Evite el tabaco, es un factor de riesgo añadido.

Estas son recomendaciones básicas, es importante que acuda al nutricionista para que lleve un plan de alimentación personalizado.

Referencias:

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