OBESIDAD E HÍGADO GRASO, COMO MEJORAR LA ALIMENTACIÓN
Se ha puesto de manifiesto que la obesidad, además de ser un factor riesgo para diversas enfermedades, como la diabetes, la enfermedad cardiovascular y determinados tipos de cáncer, también se asocia con la presencia de hígado graso no relacionado con el abuso de alcohol.

La alimentación juega un papel importante en el tratamiento del hígado graso no alcohólico, siendo las primeras recomendaciones: la disminución del peso corporal y la modificación de la dieta.

Entre las modificaciones alimentarias para el tratamiento del hígado graso destacan: emplear una dieta hipocalórica, incrementar el consumo de fibra, disminuir el consumo de carbohidratos simples o azúcares simples, disminuir el consumo de grasas saturadas, consumir grasas saludables que brindan omega 3 y definitivamente evitar el consumo de bebidas alcohólicas.

Cabe señalar, que dietas muy bajas en calorías (con menos de 800 calorías al día) que ocasionan pérdidas de peso muy rápidas, conllevarían a una complicación de esta enfermedad y a un aumento del riesgo cardiovascular, debido a la mayor producción de sustancias nocivas denominadas cuerpos cetónicos.

Por todo ello,  es importante incluir la fibra dietética, que encontramos en cereales integrales (arroz integral, pastas integrales, avena, pan integral), frutas y verduras para disminuir el colesterol en la sangre y producir un retraso en el incremento de la glicemia que trae como consecuencia una menor liberación de insulina del páncreas, ayudando de esta forma a controlar la resistencia a la insulina; situación presente en pacientes con hígado graso no alcohólico.  Además el mayor poder de saciedad que otorga la fibra ayudaría al manejo del sobrepeso y la obesidad.

Una persona que padece de obesidad e hígado graso debe evitar el consumo de grasas saturadas que se encuentran principalmente en productos de origen animal, como mantequilla, lácteos enteros, quesos maduros, embutidos, fiambres y cortes de carnes grasosos.

Estas recomendaciones pueden ser traducidas en una alimentación saludable, dirigida por un especialista en nutrición y que pueda ser implementada por el paciente en su hogar o trabajo, siendo la clave: el aprendizaje para una correcta selección de alimentos.

Lic. Dayana Cornejo P.
CNP: 6319
NUTRICIONISTA LAIN

BIBLIOGRAFIA

http://www.scielo.org.co/pdf/penh/v12n2/v12n2a5.pdf

http://www.ienva.org/web/portalHepatopatia/RecomendacionesHigadoGraso.pdf

 

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