Al hablar de una buena alimentación hay que tener en cuenta que se hace referencia a una alimentación equilibrada, integrada por nutrientes esenciales y logrando que la ingesta satisfaga las necesidades del ser humano, es decir, que le provea las herramientas necesarias para su correcto desarrollo físico y mental, para evitar enfermedades y permitirle realizar actividad física.

Es por eso, que debemos aprender a planear nuestras comidas y colaciones de manera inteligente, de modo que además de ser ricas sean bajas en calorías.

Los malos hábitos de alimentación siguen contribuyendo al aumento de obesidad en el mundo.
Aún para aquellos con un peso adecuado, una dieta pobre en nutrientes se asocia con mayores riesgos para la salud, que pueden causar enfermedades e incluso la muerte.

Adoptar una alimentación balanceada, completa y reducida en calorías tiene múltiples beneficios físicos y mentales como los siguientes:

• Ayuda a fortalecer el sistema inmunitario.
• Mejora la circulación sanguínea.
• Aumenta la sensación de energía y mejora el rendimiento físico y mental.
• Mejora la salud metabólica y previene el sobrepeso y obesidad.
• Retrasa el proceso de envejecimiento.
• Combate el cansancio y la fatiga crónica.
• Estimula el sistema nervioso y mejora la salud cognitiva.
• Mejora el estado de ánimo.

Consejos básicos para llevar una buena alimentación:

• Bajo en grasa: Evitar grasas saturadas como los aceites hidrogenados, las frituras y la mantequilla.
• Carbohidratos moderados: Siempre y cuando no sean refinados.
• Alto contenido de fibra: Este nutriente es clave para regular la digestión, prolongar la saciedad y controlar el colesterol.
• Vitaminas, minerales y antioxidantes: Consumir 5 porciones de frutas y vegetales al día para obtener dosis adecuadas de vitaminas y minerales.
• Azúcar limitado: Esta sustancia es uno de los principales enemigos de la salud metabólica y el peso.
• Poca sal: conviene revisar las etiquetas de los empaquetados para no caer en excesos.
• Proteínas de alta calidad: Su consumo, diario y moderado, es primordial para recargar el cuerpo de energía y cuidar la salud muscular y metabólica.
• Comer despacio: Masticar bien los alimentos y consumirlos en un lugar tranquilo también es clave en la dieta.
• Dividir las porciones: En lugar de comer 3 porciones abundantes, lo ideal es dividir las porciones por 5 comidas al día.

Cambiar los hábitos alimentarios es una de las mejores formas de promover la salud de nuestro organismo.

REFERENCIAS:
• http://importancia.de/buena-alimentacion/
• http://www.notisalud.miescuelitasaludable.com/2009/05/la-importancia-de-una-buena-nutricion.html
• https://www.importancia.org/buena-alimentacion.php
Lic. Astrid Moreno.
C.N.P: 6639
Nutricionista LAIN

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